“Finalmente, se acordaron de las nano, micro, pequeñas y medianas empresas” es el título del artículo de opinión escrito por nuestro Of Counsel Rodrigo-Olivares Caminal y publicado en el medio Confilegal.

En él, Rodrigo cuenta que una de las tendencias legislativas más recientes se refiere al tratamiento de las pequeñas y medianas empresas (PYME) insolventes o al borde de la insolvencia, y cómo el Banco Mundial ya está abordando este tema.

Para el experto, “las MPYMEs se han visto particularmente afectadas por la pandemia de Covid-19, ya que tienen un capital operativo más pequeño y menos recursos disponibles. Pero no solo eso, las pequeñas y medianas empresas representan la mayoría del sector empresarial, sin embargo, muy pocas legislaciones a nivel global se acuerdan de ellas al legislar. En España, sin ir más lejos, el porcentaje de microempresas alcanza el 94% y, si sumamos las pequeñas y medianas, llega a un 97%.

Rodrigo celebra que en España, por fin, la nueva legislación aborde la problemática respecto a reestructuraciones e insolvencias de las MPYMEs, como hacen otro sistemas existentes en Alemania, Argentina, Grecia, India, la Organización para la Armonización de las Leyes Mercantiles de África (OHADA) y los Estados Unidos, países donde se han eliminado ciertos elementos del procedimiento y a la reducción de los plazos para abordar esta problemática específica. Además, hay economías como Corea del Sur y Japón que han aprobado una legislación integral diseñada específicamente para las MPYME, y otros países, entre ellos Australia y Singapur, han introducido enmiendas recientemente para facilitar el rescate de las MPYMEs, aunque las enmiendas de Singapur son temporales en respuesta a la crisis económica generada por el Covid-19.

Opinando sobre la nueva legislación propuesta para España en el Anteproyecto de Ley Concursal, Rodrigo explica que, “a falta de ver el documento que finalmente se apruebe, habrá que ver cómo se resuelve el punto más polémico, el que propone eliminar la figura del administrador concursal, para que esto no suponga un riesgo para los derechos de los acreedores o que permita poner al deudor en una situación de riesgo innecesario“, y añade que “esta reforma, la cual es fundamental y agradecemos que el legislador se haya acordado de las microempresas, es solo el puntapié inicial de una revolución legislativa que debe ser acompañada de capacitación, un refuerzo de estándares éticos y profesionalizar aún más la profesión“.

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